Ribeira Sacra: aprovecha el frío para hacer turismo termal… y enológico

Hace meses que, Juan Carlos, un muy querido amigo nos dijo que quería organizar con nosotros una escapada a Orense, en torno a las termas y a la enología. Él quería hacerlo cuando llegara el frío. Pues bien, acabamos de hacerla y nos ha sorprendido tanto, que hemos querido compartirla con vosotros.

El primer fin de semana de Noviembre, nos presentamos en Ourense. Un viernes, por la tarde (acababa de anochecer) y junto al río, nos encontramos unas maravillosas termas al aire libre, construidas básicamente con piedra. En pocos minutos, habíamos olvidado el cansancio del viaje y estábamos relajados y disfrutando de la sensación de estar sumergidos en agua caliente, al aire libre, en plena naturaleza, y justo como quería Juan Carlos: lloviendo y de noche, que (entonces lo entendí) resulta más impactante y gratificante.

OutarizTermas

Nuestra sorpresa fue descubrir que en Ourense no sólo hay una (nosotros fuimos a la de Outariz) sino que hay hasta siete instalaciones termales, dispersas a lo largo de las riberas del río Miño, que son una gran zona verde de la ciudad. En ambas riberas se extienden kilómetros de vegetación por donde pasear, correr o ir en bicicleta mientras se disfruta de la naturaleza y el paisaje. En su parte más occidental, después del Puente del Milenio, se ubican numerosos manantiales de agua termal, muchos de ellos acondicionados para el baño, y la mayoría de uso gratuito… ¡No entendemos cómo no habíamos oído hablar de ello antes!

Resulta que Ourense es la segunda ciudad con más reservas de agua termal de Europa, y eso ha hecho que se haya convertido en una auténtica referencia del turismo termal. Perfecto para relajarse pero también muy saludable, ya que sus aguas ofrecen numerosas cualidades terapéuticas y curativas.

En la orilla derecha del río, se encuentra la zona termal de A Chavasqueira, donde se puede elegir entre el ambiente de inspiración japonesa de la pequeña estación termal de A Chavasqueira o un baño bajo las estrellas en las piscinas exteriores de acceso gratuito. El camino continúa hasta O Tinteiro, una fuente-mirador muy frecuentada por los vecinos de la ciudad, y desde aquí a la zona termal de Muíño da Veiga con sus cuatro piscinas. Un poco más adelante, la Estación Termal de Outariz ofrece tratamientos de belleza, sauna y dos circuitos termales (5,50 eur por 2 horas). Justo antes de la pasarela que cruza hacia la otra orilla nos encontramos con las piscinas de Outariz y Burga de Canedo, de uso grauito y el mayor centro de actividad termal de Ourense. En la orilla opuesta, en Reza, continua la ruta por el Paseo de la Ninfas, donde veremos el último espacio termal de esta zona, la fuente de Reza.

Una vez visitada la ciudad y sus termas, para el sábado, Juan Carlos nos había preparado un crucero por el cañón del río Sil. Estábamos alojados a las afueras de Ourense y quedaba muy cerca de allí (a menos de 1 hora). La llegada a la zona de embarque ya fue impresionante: bosques muy densos y la vista del cañón del río desde gran altura nos resultaron sobrecogedores. Hay varias opciones pero nosotros contratamos un recorrido completo del cañón desde el embarcadero de Santo Estevo (10 eur/persona en Catamaranes Ribeira Sacra) y os puedo asegurar que las vistas son de las mejores.

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Vista desde el embarcadero, donde iniciamos el paseo en barco por el cañón del río Sil, donde se aprecia un viñedo de viticultura heróica

La zona pertenece a la Ribeira Sacra por lo que a lo largo del cañón se pueden observar los pequeños viñedos en terrazas, donde se practica desde hace siglos, la viticultura de montaña o viticultura heróica, por su alto riesgo. Y es que, como si de un deporte de montaña se tratara, los vendimiadores de Ribeira Sacra se descuelgan por las escarpadas laderas del Sil, incluso a veces, con arneses, y vendimian cargando la cosecha a la espalda llevándola después montaña arriba (en algunos casos, la bajan al río para transportarla en barcas). El clima de montaña, la riqueza de los suelos y su cultivo y recolección absolutamente manual, hace que ahí se produzcan vinos únicos, que merecidamente, en la actualidad, son cada vez más reconocidos.

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Vendimia de viticultura heróica de Adegas/Bodegas Moure

El mundo del vino es muy amplio: las grandes bodegas, cumpliendo los estándares de calidad establecidos, conquistan mercados a nivel internacional a precios imbatibles, con vinos de perfil “estándar” y carentes de personalidad. No obstante, esta zona de Ribeira Sacra ha sabido sobrevivir y diferenciarse, apostando por la elaboración de vinos a su manera: con su carácter y tradición. Un gran acierto que ha conseguido que rescaten sus variedades autóctonas más arraigadas (tintas: Mencía, Brancellao, Merenzao, Sousón, Caíño tinto, Garnacha tintorera y Mouratón; y blancas: Godello, Albariño, Loureira, Treixadura, Dona Branca y Torrontés), las cuales habían sido arrinconadas en el pasado debido a las modas globales.

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Claustro del Parador de Santo Estevo
El crucero dura 1 hora y 15 min y al terminar aprovechamos para dirigirnos hacia el Parador de Santo Estevo, que es visita obligada si estás por la zona. Ibamos a comer allí pero de camino, nos topamos con un apetecible cartel de restaurante A Rasa (que también es hotel) que fue toda una sorpresa pues comimos muy bien, a buen precio y tiene una preciosa terraza con vistas a una relajante zona boscosa, de modo que dejamos el Parador de Santo Estevo para el café..
Por la tarde, hubo tiempo para visitar alguna de las bodegas de Ribeira Sacra que hay por la zona. Una perfecta, porque además tiene restaurante y alojamiento rural es Fazenda da Pradio. Otra opción que os recomendamos es visitar Adegas Moure, que con sus vinos Abadia da Cova, acumula más de 190 premios nacionales e internacionales (admiten visitas de martes a domingo, a las 11:00h, 12:30h, 17:00h y 18:30h) y tiene un vino que nos encanta, y por ello, lo hemos incluido en nuestra oferta de vinos de garaje: A Rosa do Viño.
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Adegas/Bodegas Moure (Abadía da Cova)

Para el domingo, Juan Carlos nos tenía preparada una visita a Allariz: un encantador pueblo que queda a tan sólo 10 minutos en coche de Ourense. ArosaDoViñoBotellaY no nos defraudó: tiene un casco histórico precioso donde también se pueden comprar productos típicos gallegos (panes, castañas, quesos, vinos, licores) y comer muy bien a buen precio, disfrutando de los estupendos vinos de la zona. Te sugerimos una visita a la tienda gourmet O Avó (en Praza Maior, 8) que ofrece deliciosos manjares para llevar y helados artesanos que realizan ellos mismos con productos autóctonos, de origínalísimos sabores (manzana al horno con orujo, castaña, uva mencía). Para comer o tapear, no te puedes perder O Pepiño de Allariz (en Praza Maior, 1) aunque la oferta por las inmediaciones es más que suculenta y variada. Y una curiosidad: es también un buen sitio para comprar alta costura pues puedes encontrar por las calles aledañas a la plaza, numerosas tiendas outlet de grandes diseñadores.AllarizCalles AllarizIglesia AllarizPuente

Esa fue nuestra ruta. Una propuesta de las muchas que ofrece la Ribeira Sacra. Por ejemplo, si te interesa el arte románico, la zona recoge la mayor concentración de construcciones religiosas de estilo románico en Europa. Sin duda Ourense, ha sido todo un descubrimiento, para repetir y tripitir visitas con más tiempo, pues es un verdadero deleite para todos los sentidos.

¡Muchas gracias Juan Carlos por tan magnífica ruta!

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